ARQUITECTURA DEL FUTURO

Vamos a hablar de diferentes aspectos que afectan a nuestra vida actual, pero más relacionados con la arquitectura.

Características de la arquitectura y el concepto actual de belleza.

En primer lugar, es importante mencionar que cada faceta estará relacionada de alguna manera con el pasado, para darnos espacio a comparar así como para proyectar nuestra visión al futuro.

Está muy relacionado con la belleza en la arquitectura. Hoy en día, cuantas menos cosas, mejor. Creemos que esto va a ir a más; la sencillez y la apertura del espacio tomarán más fuerza en nuestros edificios. Las casas más antiguas se reformarán con un derribo de paredes con colores cálidos neutros en el mobiliario como el blanco o el gris, desaparecerán los armarios empotrados y sus figuritas.

Descubrimientos

Como todos sabemos, el futuro está lleno de nuevas tecnologías que estarán disponibles en algunos años a partir de este momento. Este avance tendrá un impacto importante tanto en la arquitectura como en sus productores, ya que la mayoría de estas tecnologías mejorarán el trabajo y los esfuerzos realizados.

Profundizando en el proceso de diseño podremos contar con la inteligencia artificial. La incorporación de este fenómeno nos permitirá contar con ordenadores entrenados que tendrán la capacidad de aprender de modificaciones pasadas, por lo que este proceso se agilizará.

Y por último, pero no por ello menos importante, los arquitectos podrán experimentar nuevas estructuras y formas con el escáner 3D.

La situación económica y la situación sanitaria.

Ni la economía ni la arquitectura pueden vivir la una sin la otra, a lo largo de la historia la economía y la arquitectura han ido evolucionando a lo largo de los años adaptándose la una a la otra.

La economía sustenta la arquitectura y la construcción, cuando un país se ve afectado por la crisis las construcciones se detienen porque no hay dinero para sostener el proyecto o pagar el trabajo de los arquitectos lo que afecta negativamente; pero por otro lado cuando el país atraviesa un buen momento económico, la actividad de la arquitectura y la construcción aumenta en su vertiente pública y privada.

Teniendo en cuenta todo esto podemos analizar quien podría ser arquitectura dentro de cinco o diez años. En los últimos años, según mi experiencia, la construcción ha ido aumentando y evolucionando. Tras la crisis sanitaria provocada por el COVID-19 la economía en todos los sentidos, pública y privada, se encuentra en una situación crítica que afectará a la arquitectura y a los arquitectos.

La situación política y el pensamiento filosófico

Para explicarlo de una manera política y filosófica, voy a utilizar dos ideas, la primera sobre cómo se desarrolla en condiciones hostiles y la otra es sobre cómo se podría utilizar para mostrar lo que se quiere representar a los demás.

La arquitectura siempre se ha adaptado a la época en la que vive. En tiempos de guerra, la arquitectura tiende a ser más práctica, útil y barata, todo lo contrario cuando las cosas van bien, cuando la arquitectura es más libre y artística.

La situación política no se puede predecir, así que podría ser muy diferente. Pero en caso de tensión, los países intentarían demostrar quién es más poderoso.

Las condiciones climáticas y la naturaleza

Para terminar, tenemos que hablar de la situación climática. Se trata de un tema muy importante y actual que afectará en el futuro en muchos aspectos, incluida la arquitectura.

Aunque los objetivos de 2030 son elevados, hay un obstáculo: la participación sigue siendo opcional, por lo que de momento depende de cada empresa decidir si marca la diferencia. Sin embargo, los arquitectos tienen que cumplir los códigos de edificación, por lo que una parte esencial para impulsar el sector hacia la eficiencia energética será cambiar esos códigos a nivel local, estatal e incluso internacional.

Un ámbito en el que esto es clave es el de la vivienda asequible, sobre todo teniendo en cuenta que el cambio climático tendrá un mayor impacto en las comunidades con menores ingresos y marginadas. Y aunque los costes iniciales serán elevados, a largo plazo merecen la pena.